John Law, cofundador de Burning Man, cuestionó la transformación del festival en el desierto de Nevada y afirmó que el evento perdió su "alma anarquista" para convertirse en un "espectáculo comercializado" dirigido a las élites.
En un ensayo publicado en el San Francisco Standard, Law expresó que el Burning Man actual es "apenas reconocible" respecto a sus inicios en 1990 y reveló que no asiste desde 1996. Según el cofundador, el festival se convirtió en una "espectacular Disneylandia para los adinerados", con lujos como chefs privados, estilistas y vuelos en aviones privados.
Law recordó que Burning Man nació como un espacio para artistas y pensadores libres, inspirado en redes de arte transgresor como la Cacophony Society y el Suicide Club. Criticó la expansión impulsada por internet y la apropiación del evento por parte de figuras de Silicon Valley, como Elon Musk y Mark Zuckerberg.
El festival, que en su primer año reunió a unas 70 personas, espera este año cerca de 70.000 asistentes. Law señaló que Burning Man pasó de ser una expedición artística a una "vacación obligada" para la élite tecnológica.
Las críticas de Law encontraron eco en la comunidad de Burning Man, donde usuarios de Reddit coincidieron en que el evento se alejó de sus raíces y se volvió cada vez más comercial. Además, el festival enfrentó polémicas recientes, como el nuevo sistema de precios de entradas y problemas logísticos por tormentas de polvo y vientos fuertes.
En 2023, una investigación por homicidio se inició tras la muerte de un asistente, y otro participante fue electrocutado y trasladado en helicóptero. Este año, HBO estrenó una serie documental sobre Burning Man, disponible en HBO Max.







