La industria musical del Reino Unido pidió al gobierno británico que intervenga ante la introducción de un nuevo arancel de la Unión Europea que impacta en la exportación de productos como vinilos, CDs y merchandising. Desde el 1 de julio, la UE cobra una tasa fija de 3 euros por cada paquete pequeño enviado desde el Reino Unido, lo que encarece notablemente los costos para los compradores europeos.
Antes de este cambio, los productos con un valor menor a 150 euros estaban exentos de aranceles bajo la llamada 'de minimis exemption'. Ahora, además de la nueva tasa, se suman los cargos de los servicios de correo, lo que obliga a las empresas a aumentar considerablemente los precios de envío y embalaje.
En una carta conjunta, Tom Kiehl, director ejecutivo de UK Music, y Tony Morley, vicepresidente de la Asociación de Música Independiente (AIM), señalaron que estos costos "son demasiado altos para ser absorbidos por los vendedores en productos de bajo valor sin sufrir pérdidas". Por ejemplo, si un fanático en Alemania o Francia compra un vinilo, una remera y un póster de un artista británico, deberá pagar 9 euros extra en tasas, más una libra esterlina de gestión.
Según los representantes del sector, esto desincentiva las compras y afecta especialmente a los sellos independientes, que dependen de las ventas directas para sostener a sus artistas. Solicitaron al gobierno británico que gestione una exención para los productos musicales en futuras negociaciones con la UE.
El comunicado destaca que la venta directa de discos, CDs y merchandising es clave para que los artistas puedan consolidar su relación con los fans y construir carreras sostenibles, tanto en el Reino Unido como en el exterior.







